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Archivo: Octubre 2008

Crisis Financiera y Pobreza.

mundus 19/10/2008 @ 03:47

Por Daniel do Campo Spada

“La Iglesia debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando sus actitudes. (...) En el Evangelio aprendemos la sublime lección de ser pobres siguiendo a Jesús pobre y la de anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni alforja, sin poner nuestra confianza en el dinero ni en el poder de este mundo”. (Documento Conclusivo de Aparecida, 2007, Parág. 31)

bancoboston07.jpg En los aciagos días del último trimestre de 2008, el mundo comenzó a alterar su ritmo, al calor de las noticias que por los medios de comunicación traían los mercados financieros, con todo lo que ello implicaba en expresiones como “derrumbe”, “pánico”, “final de fiesta”, etc. Estados Unidos y las potencias europeas realizaban ingentes esfuerzos con sus tesoros (pagados por los ciudadanos de a pie) para salvar las pérdidas de las grandes multinacionales del dinero.
Con solo el 10 % de lo que la primer potencia invirtió (u$s 80.000 millones de los u$s 850.000 millones) en esta crisis que será recordada por siglos, se hubiera terminado el hambre en el mundo. En el último año, los alimentos subieron un 70 % y eso dejó fuera de la posibilidad de comer a millones de personas. ¿Acaso fué titular de los grandes diarios y ocupó los principales noticieros de radio y televisión? (Recomendamos ver el n° 31 de la revista ECO Informativo DigiTAL en www.ecoinformativo.com.ar)
Es más, ¿aparecía el hambre que la suba de precios provocaba o el crecimiento del comercio y el impacto consumista en los terratenientes? La respuesta ya la sabemos.
¿Cómo debemos pararnos los cristianos ante estas desesperaciones? Por otro lado, cada vez que el mundo pasa por una crisis económica, sea esta comercial o financiera, se provoca una (en términos económicos) reasignación de riqueza, que rara vez es para combatir la injusticia social. Por el contrario, se incrementa la brecha entre los que pueden y los millones que se quedan cada vez más marginados.
Mis colegas periodistas dicen que se teme “por el freno del turismo”, “preocupación empresaria por la retracción del consumo”, pero detrás está la verdadera historia, en la que muchos perderán su trabajo. Algunos ganarán menos, pero la mayoría dejará de ganar nada.
Por un viaje profesional, tuve que viajar a la ciudad argentina de Paraná (Provincia de Entre Ríos) y en el viaje pasamos por la “pujante” ciudad de Rosario. Los diarios titulaban sobre el boom inmobiliario en el caso urbano del importante conglomerado, pero no pued encontrar la más mínima nota sobre un impresionante bolsón de pobreza ubicado en el cordón de ingreso.

Octubre 2008.
Permitida su reproducción con mención de la fuente.

¿Por qué nuestra Iglesia no crece?

mundus 13/10/2008 @ 17:35

Por Daniel do Campo Spada.

cristo_019.jpeg Un estudio del CONICET (organismo de investigación más prestigioso de Argentina) demostró en cifras (difundidas por el diario Página 12 el día 27 de agosto de 2008) algunas cosas que los fieles venimos notando desde hace veinte años a esta parte. Las Iglesias están cada vez más vacías, tienen menos sacerdotes que nunca y el manifestarse creyente suena a un anacronismo. Mas allá de los números, ¿no estará nuestra Iglesia institucional lejos en gran parte de las necesidades del pueblo? No es por ser reiterativos sin sentido ni buscar culpables, pero una Iglesia sana y en crecimiento siempre será la mejor herramienta para llevar la palabra de Cristo. Claro que para ello debe haber un marco de coherencia.
¿Qué es coherencia? Ser consecuente con un mensaje y si decimos que estamos con los pobres como Jesús nos enseñó, deberíamos corregir los desviacionismos protocolares que hacen a muchos de nuestros ministros ser mas propensos al deguste de tertulias con familias bien acomodadas económicamente y que en muchos de esos casos tienen una indecorosa doble vida. Por suerte también están nuestros Padres que solo pisan sino que viven en las villas, en los barrios sumergidos, en las provincias más pobres y en medio de las peores condiciones de marginalidad. Lamentablemente estos últimos no son los que llegan a los medios de comunicación y tampoco están en los puestos jerárquicos, por lo que no son la imagen que le llega al resto de la sociedad. Muy por el contrario, vemos que perdemos fieles practicantes. El estudio marca que un 90 % de los argentinos dice creer en Dios. De la totalidad de la población, un 75 % se identifica con el catolicismo. Hasta aquí vamos bien. Pero cuando vemos quienes practican regularmente los ritos de un fiel (orar, concurrir a un templo, etc), caemos a apenas un total de 23 % de la población, de la cual la mitad son evangelistas. Esto nos da que apenas un 12 % de un país que se identifica como católico tiene alguna práctica ligada a la herramienta institucional de la que disponemos.
En otras líneas ya hemos expresado que en realidad estamos ante una herramienta de evangelización que perdió el camino cuando hacia adentro se reprimió a aquellos que se movían fieles a Medellín y el Concilio Vaticano II. Aunque no hubo un concilio posterior, sabemos muy bien que desde la “restauración conservadora” de Juan Pablo II (de la cual el Sumo Pontífice Benedicto XVI es un fiel sucesor) los documentos han quedado archivados y la conducción va por otro lado. En un determinado tiempo (corto o largo no es un problema para la institución más vieja de la tierra), esas bases que aún defienden el espíritu de Cristo están en retroceso y los medios de comunicación (mas propensos a los modelos que las jerarquías defienden) ayudan al escepticismo.
El egoismo de quienes nos conducen privilegia su posición ante una realidad preocupante, en el que no profesan devoción ni los que concurren a los colegios religiosos (ya que en su mayoría solo buscan una educación de calidad pero no una formación espiritual)

Octubre 2008
Libre reproducción con mención de la fuente.

Cuando todos sentimos tristeza y vergüenza.

mundus 06/10/2008 @ 00:51

Por Daniel do Campo Spadapalotinos_templosanpatricio.jpg.

El asesinato de los religiosos palotinos en la Ciudad de Buenos Aires en el año 1976 puso de relieve la historia de nuestros mártires contemporáneos. En un momento de horror, algunos se atrevían aún a profesar el Evangelio de Cristo y aquellos que solo querían sumir a la Argentina en la peor sombra de su historia no se lo perdonaron. Cuando a la mañana siguiente, en pleno 4 de Julio, con una Embajada de Estados Unidos engalanada por los festejos de su independencia y con las visitas de todos los funcionarios del gobierno de facto las puertas de la Parroquia San Patricio del barrio porteño de Belgrano no se habrían para la misa todos imaginaron que algo había ocurrido, sin sospechar el grado de sadismo en el que fueron asesinados por fuerzas militares los sacerdores Alfredo Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti.
palotinos_01.jpg Los cinco cuerpos se encontraban alineados en el piso, como si hubiera efectivamente habido un fusilamiento, que no escatimó usar la propia sangre de las víctimas para escribir en las paredes y alfombras las frases "Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria" y "Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son M.S.T.M." Nunca estuvieron más cerca de Jesús que en ese martirio que deben haber sentido en carne propia durante la madrugada. Estos no son textos periodísticos y no quiero que mi profesión me traicione, por lo que quiero remitirme solamente al mensaje cristiano de quienes entregaron la vida en medio de muchos asustados, muchos cobardes y también muchos cómplices que aún hoy en día dicen llamarse católicos. Ya no los había advertido Jesús, que entre nosotros el Diablo se haría presente con ropas de cordero.
Quienes eran habitués saben que los hermanos mencionados hablaban de paz en un contexto en el que otros que también se identifican como cristianos mataban usando a Jesús como excusa. “No me invocarás en vano”, dice nuestro hermano mayor y en esta masacre ello quedó de manifiesto. Nuestros muertos, a los cuales rendiremos el merecido recuerdo y homenaje, fueron asesinados por otros que tambien llevan nuestros crucifijos colgados al pecho. ¿Creeríamos acaso por un segundo (y no más de eso) que Cristo ajustaría cuentas de esa manera? Si hacemos un paralelismo, en lugar de la mansedumbre del que se sabe Rey en serio y el ataque de los jerarcas judíos de ese momento, estos criminales hubieran torturado a los rabinos, dinamitado el templo y desaparecer a todos aquellos que se atrevieran a contradecirlos. De esa forma, el Hijo de Dios jamás hubiera podido mostrar toda su GRANDEZA.

Que DIOS los BENDIGA.

Octubre 2008
Libre reproducción con mención de la fuente.