Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Archivo: Septiembre 2008

La cobardía es complicidad.

mundus 29/09/2008 @ 23:01

“Hijo de hombre, tú habitas en medio de un pueblo rebelde: ellos tienen ojos para ver, pero no ven, tienen oídos para oír, pero no oyen, porque son un pueblo rebelde. En cuanto a ti, hijo de hombre, prepara tu equipaje como si tuvieras que ir al exilio, y parte en pleno día, a la vista de ellos. Emigrarás del lugar donde te encuentras del lugar donde te encuentras hacia otro lugar, a la vista de ellos: tal vez así comprendan que son una familia contumas”. (Ezequiel 12, 2-3)

Por Daniel do Campo Spada

cristo_015.jpeg Qué ricas que son las escrituras, que a pesar de cientos de lecturas siempre esconden miles de enseñanzas distintas. Las Profecías de Ezequiel tienen unos sabios párrafos que deberíamos repasar ante cada momento en el que tengamos la sensación de que nuestra Iglesia parece ir por un camino distinto al que creemos que deberia tener. ¿Cuáñ debería ser nuestra actitud? ¿Irnos sin avisar? ¿Aceptar sin modificar nada con una actitud pasiva-cómplice?
Si bien sabemos que quienes tienen la responsabilidad de conducir están bajo la bendición de Dios, también es sabido que aún aquellos que son elegidos se desvían. El primero de ellos fue Judas, quien estuvo en el círculo selecto de nuestro hermano mayor, ¿qué nos quita la existencia de otros Judas modernos? Nuestra larga historia como Iglesia de casi 20 siglos ha tenido momentos de sombra. Sin duda que en cada oportunidad que puede el diablo mete la cola por la ventana. Pero en lugar de mantener una actitud pasiva, para conservar el cuerpo de la Iglesia debemos actuar (siempre bajo oración) en forma rápida y no cobarde. En una de mis estadías en un Monasterio, el hermano hospedero comentó lo mismo que le he escuchado (lamentablemente) a pocos sacerdotes. “Ante momentos de duda, más que ser fieles a la Iglesia, hay que ser fieles a Cristo”. Con esto se reproduce una pregunta que resuelve más de un dilema: “¿Qué creemos que hubiera hecho Jesús en estas circunstancias?”
Cuando Ezequiel dice que Dios le manifiesta que “salga a la vista de todos” es para generar una creación se sentido. De lo contrario, le hubiera dicho “vete por la noche, cuando nadie te vea ni note tu ausencia”. Sin embargo, esa hubiera sido una actitud cobarde.
¿Acaso para fortalecer nuestra Iglesia no debemos hablar de nuestras zonas oscuras? La opción con los pobres, las peligrosas relaciones con los poderosos (a los que Cristo rechazó) y el vacío de fervor espiritual de muchos de nuestros ministros son temas pendientes. No podemos negar que en los últimos veinte años, tras el momento de mayor crecimiento logrado (con una Iglesia popular que estaba en las entrañas del pueblo), comenzamos un descenso que aún hoy no se detiene. Tenemos colegios importantes, muchas publicaciones... y cada vez menos fieles participando. No vamos a extendernos mucho, pero sabemos que hoy manifiestarse católico en ámbitos no religiosos suena a rareza y no podemos quedarnos pasivamente en echarle la culpa a un creciente secularismo fomentado por los medios de comunicación masiva.

Septiembre 2008
Libre reproducción con mención de la fuente.

La transfiguración en las cosas cotidianas.

mundus 22/09/2008 @ 02:14

cristo_014.jpeg“Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se le aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro le dijo a Jesús “Señor, que bien que estamos aquí!”. (Mateo 17, 1-4)

Por Daniel do Campo Spada

El que acabamos de transcribir es uno de los párrafos mas maravillosos del Nuevo Testamento, partiendo incluso del libro (Mateo) más duro en sus relatos. Mas de un comentarista litúrgico ha expresado con razón que esa sensación de beneplácito de Pedro es porque vió “un pedacito de cielo”, con todo lo que la vida eterna promete. Sin embargo, quiero agregarle algo que pocas veces conté y a muchas menos personas todavia. Y lo hago con el criterio de agradecer.
En el año 2005, en la misa de Corpues Christi viví quizás uno de esos tipo de transfiguración que nos suceden a cotidiano pero que la velocidad de vida no nos permite ver. Mi Padre (una de las personas más importantes en mi vida) acababa de morir cuarenta y ocho horas antes. Durante la ceremonia, veía a mi “Viejo” (como cariñosamente le decimos en Buenos Aires) detrás del sacerdote. No puedo explicar cuál era el fenómeno. Pestañeaba y la imagen seguí allí, sonriente, pleno, feliz. Así fué toda la misa. Cuando terminó, (es una pequeña y acogedora parroquia a la que concurrí muchos años, se llama San José de los Obreros y está en la localidad de Gerli, en la Provincia de Buenos Aires), todos salieron, menos un señor (a quien nunca habíamos visto), que con un Rosario colgado al cuello se acercó a mi familia y le dió un beso a cada uno de mis hijos y a mi señora. Cuando llegó a mí, me abrazó y al oído me dijo “Fuerza muchacho”. Esa frase no era una más. Era la forma en que mi Padre me hablaba: “muchacho”. Salió de la Iglesia y éramos los únicos que quedábamos. Nos fuimos detrás de él y allí estaba el Padre Jorge, el cura a quien (a lo mejor él ni imagina que fue un herramienta de Dios en este caso) le debo haber vuelto a la Iglesia tras unos años de distancia. Le pregunté quién era el que había pasado por allí y dijo no haber visto a nadie. Nos esperaba a nosotros para darme un abrazo en tan difíciles momentos. Pero esa no fué la única transfiguración que recibí.
Esa semana no concurrí a trabajar. Una madrugada, de las tantas en las que la angustia no me dejaba dormir, enciendo la televisión y mientras le rogaba a Dios “un mensaje”, un grupo musical juvenil del que nada sabía (“Arbol”) interpreta su tema “El fantasma”. Quienes la conocen, saben que habla de la partida de alguien que se va de aquí y cuenta un poco cómo es el más allá. Da una paz tremenda y la recomiendo a todos aquellos que estén pasando por esas horas.
El domingo siguiente, es decir apenas una semana y dos días de la muerte referida, era el Día del Padre en la Argentina. Era mi primer día alegórico sin “mi Viejo”. A las 3 de la mañana, me levanté de mi cama como si hubier dormido toda la noche, cuando en realidad solo llevaba acostado un par de horas. Instintivamente fuí hacia la cocina y allí, como si fuera un agujero en el aire, lo ví a Papá sonriente. No decía nada, pero sonreía. Pestañeaba y seguía allí. Es más, en la escena, equivalente a la de esos cuadros ovalados antiguos, aparecieron mi Abuelo y mi tío, padre y hermano de papá Orlando.
Tardé mucho tiempo en contarlo. ¿Quién que no tuviera un corazón abierto podría creerme? Para algunos puede ser “imaginación”, pero en lo más hondo de mpi siempre supe que no era así. Seguramente a Pedro también le deben haber dicho lo mismo. Siempre creí que había otra vida, pero esa y otras manifestaciones que no es el momento de contar me han dado la certeza. Certidumbre que agradezco a Dios, que me permite ver el presente de nuestra vida peregrina en la tierra de otra forma. Quien quiera creer que quiera.

Septiembre 2008
Libre reproducción con mención de la fuente.

Ansel Grun. Un auténtico líder espiritual.

mundus 14/09/2008 @ 23:12

Por Daniel do Campo Spada

Todos tenemos un referente. Puede ser un sacerdote, un seminarista, un amigo, un laico. Alguien que con su palabra nos guía por los caminos del Señor. El auténtico guía es Jesús, el primero que con su ejemplo y sus parábolas nos ha dejado la esencia de las enseñansas universales. Además, los creyentes tenemos el regalo de la Biblia.
Desde estas líneas quiero rendir homenaje a uno de mis referentes cotidianos. No hablamos el mismo idioma ni nos vimos nunca. El no habla español (creo) y yo no hablo alemán (lo certifico). Sin embargo, a través de sus libros me ha dado más enseñanzas de las que otra persona me haya podido dar en temas cotidianos ligados a nuestro norte religioso. Me refiero al monje benedictino Ansel Grun.
ANSEL GRUN Doctor en Teología, es el director espiritual y administrador de la abadía de Munsterschwarzach y se ha convertido en uno de los más variados y extensos escribas de espiritualidad cristianos del mundo. Sus textos, afortunadamente llegan en forma intensiva a los lectores en castellano y merecen leerse.
En “La Fé de los Cristianos”, Ediciones San Pablo, 2007, descorre que nos une y que no separa a los cristianos de otras religiones. Siempre partiendo de que los odios y las desuniones parten del desconocimiento, la mejor arma de confraternidad es aprender cómo son los que no son como nosotros. Se teme lo desconocido.
Otro de sus mejores libros es “La redención”, Editorial Verbo Divino, 2005, en el que trata de explicar cuál es el significado de nuestra vida. Si estamos basados en la necesidad de cumplir una misión redentora, surge la pregunta de “¿qué Dios puede desear que sus hijos sufran?”. Grun recorre el camino del ejemplo de Jesús y termina dando las herramientas para llegar a una respuesta.
En un mundo de ruido y velocidad, “Elogio del silencio”, Sal Terrae, 2004, es una invitación a buscar un remanso en nuestros ríos interiores. En otras notas hemos hablado de lo difícil de vivir en un mundo lleno de noticias tormentosas, nos muestra cómo los monjes logran ese lugar de contacto imprenscindible con el Padre.
“La armonía interior”, “¿Por qué a mí?” y una ciencuentena de títulos más aparecen publicados en América Latina por diferentes editoriales católicas. Si hay que recomendar una lectura, comenzar por algún título de Grun es un buen comienzo. Y créame que tiene títulos para todas aquellas circunstancias de la vida en que precisamos una guía.

Septiembre 2008
Libre reproducción con mención de la fuente.

Ser enérgicos ante la violencia mediática.

mundus 07/09/2008 @ 03:12

Por Daniel do Campo Spada

Ser enérgicos ante la violenciaEn los últimos meses estamos viendo un triste crecimiento de la violencia mediática. Los canales de televisión se regodean morbosamente mostrando cómo una adolescente española le pegaba desmedidamente a una inmigrante ecuatoriana que yacía inerte en el piso. Alguien, detrás de una cámara que registraba la escena que luego fue subida a internet, la alentaba a que la matara. En Argentina, una banda de niños acomodados, salían con sus lujosas camionetas 4 x 4 a molestar a todos los transeúntes que tuvieran aspecto de pobres. Les tiraban la camioneta encima, les destrozaban las pocas pertenencias que tuvieran encima, y luego los golpeaban. Fornidos jóvenes bien alimentados y probablemente con tiempo libre para entrenarse en modernos gimnasios descargaban su violencia disfrutando de la humillación hacia el indefenso. Todo filmado y subido risueñamente en un sitio web.

¿Estamos todos locos? ... ¿Podemos ser indiferentes? ¿Sómos los cristianos tan cobardes que apenas nos contentamos con permanecer en silencio en un rinconcito agradeciendo que no nos haya tocado a nosotros?

No. Definitivamente no. Los cristianos, que hemos visto sufrir la humillación a nuestro hermano mayor Jesús, no podemos permanecer impasibles. A los tibios los vomita Dios. Debemos condenar con todas nuestras voces estas atrocidades que se repiten por doquier, apoyado en el mal uso de las nuevas tecnologías. Las NT están aquí y debemos tomarlo como un territorio de batalla más. No dejemos que las únicas voces sean las de los asesinos de almas. Salgamos a la red, hagamos millones de blogs, millones de sitios web, millones de contenidos que valgan la pena. No podemos quedarnos siempre en ese secreto miedo. Basta! Condenemos la discriminación, la burla, la desigualdad. ¿Qué sentido tiene quedarse vivo y quietito mientras vemos cómo se humilla al hermano? ¿Quién quiere estar muerto en vida? ¿Acaso hay miedo a perder esta vida terrena, ignorando como cristianos que somos que la verdadera vida es la eterna? ¿Podremos respirar en lka eterna, sa biendo que en la temporal fuimos cobardes?
.... Reflexionemos. Oremos con toda la fuerza. Y NO SEAMOS COBARDES.

Septiembre 2008
Libre difusión con mención de la fuente.